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jueves, 19 de marzo de 2015

lo que vomitó el cielo

Estaba a punto de anochecer cuando todas las criaturas de Monte Perdido escucharon un rugido estruendoso, era  un relámpago.

El cielo, que yacía molesto por la llegada de la primavera dejó caer al lago lo que parecía ser una sombrilla, sauces llorones y liebres se asomaron para ver más de cerca. No contentos con eso, intentaron matar la curiosidad acercando el extraño objeto a la orilla, les temblaban las orejas y ni hablar de las hojas, pues dentro de la cosa que vomitó el cielo, entre alambres y tela negra, descubrieron a un rarísimo ser, nadie nunca había visto algo como eso, parecía una masa rosada que babeaba y se retorcía. 

Esa es la historia de como la niña perdida llegó a Monte Perdido, entre el día y la noche.
Justo después cayó otro relámpago.







foto:Brenda.Valencia.

El tiempo, al igual que el monte, en este lugar está perdido, aquí jamás se ha escuchado hablar de él. tampoco es algo que le interese a los habitantes de estas tierras, pero después de varios días empezaron a notar que la plasta había evolucionado, era más grande y se comportaba de manera rara, siempre llevaba en la mano aquel paraguas, no lo soltaba en ningún momento, nadie sabía por qué.








imagen: Oleg. Oprisco.

Por las noches se quedaba contemplando a las estrellas, ella añoraba convertirse en una algún día, pero al mirar su reflejo en el agua y compararlo con las luces de arriba se desanimó.
< ¿A dónde irán los sueños que no se cumplen? >, pensó, y comenzó a soñar.



imagen: Mariano. Piccinetti. 


Estaba a punto de amanecer en Monte perdido cuando un fuerte golpe en la cabeza despertó a la niña perdida, desubicada y dolorida trató de ver la forma del inoportuno objeto.




Era algo que nunca antes había visto, parecía  la pata trasera de alguien. < Seguro debe estar buscándola, la necesita para caminar >, se dijo, y se dispuso a encontrar a su dueño.

Le preguntó a zorros y árboles como podía volar y regresar el misterioso objeto a su lugar de origen, pero ninguno supo responderle, de pronto una brillante idea llegó a la mente de la niña, < Si le pregunto a un ave, estoy segura de que me enseñará a volar >.

Así, escaló hasta la cima del monte y le suplicó a uno de los pájaros que ahí se encontraba que le prestara sus alas para cumplir con su objetivo, conmovido por la valentía de la niña, el ave se arrancó las únicas dos alas que tenía y se las dio. "Pero tendrás que soltar el paraguas".


imagen: Tracy. Hetzel.

Esto asustó un poco a la niña perdida y tras pensarlo por un momento, lo dejó caer por el acantilado, < ya no tengo nada que me ate a la tierra >, extendió sus brazos tomando un ala en cada mano, amarró el objeto a su cuello y se elevó...








imagen: Rob. Gonsalves.


Esa es la historia de como la niña perdida se fue de Monte Perdido. Entre la noche y el día.

imagen:Darren. Pearson.




Nuca Jamás cayeron relámpagos.

¿FIN?
imagen: Steven. Daluz.




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