martes, 28 de abril de 2015

"ESO"

Él quiere a la mujer perfecta, perfecta para él, por eso me quiere a medias.

Me quiere sólo en las buenas, en las malas no contaría con su compañía, en parte tiene razón ¿quién carajos está para aguantar el genio del otro?, pero se olvida de que somos seres completos, no a medias y estoy harta de que me quieran sólo por la mitad, ¿quiere grandes pruebas de amor?, que haga pruebas de amor entonces y no se quede sólo en las ciber-páginas frías de su blog.

Al menos sé que en mi no queda, perdoné muchas cosas, pues al final era él quien terminaba buscándome, ¿pero saben algo?, basta, no vale la pena, estoy en un punto de mi vida en el que nada me falta ¿para qué cortarse las venas?. Si nos referimos al amor, yo me amo y mi seguridad o felicidad no depende de que un tipo me escriba miles de poemas, no digo que el detalle no se aprecie, ¡vaya que se aprecia cuando además el condenado es bueno escribiendo!, pero al final, no importa cuantas estrofas bonitas me dedique, pues las acciones terminan diciendo más que las palabras.

Después de la "pelea" (porque en realidad yo no lo tomé como tal), traté de marcarle, pensando en que podríamos ser amigos, pues la realidad es que tampoco lo odio, es una hermosa persona, pero un pésimo amante, eso si, aprendo mucho con él y me gusta su sentido del humor, pero siempre llega a un punto en el que... digamos que simplemente se pierde...  "eso". 

"Eso" que nos une, "eso" que hace que nos volvamos locos el uno por el otro, "eso" que hace que nos enfermemos o dicho de una forma más elegante: "eso" que hace que nos enamoremos.

No me contestó, sé que tiene sus razones, yo tuve las mías para decidir que no lo quería  más a mi lado, pero ojalá sepa que eso no significa que he dejado de quererlo, sé que parece que me estoy contradiciendo gigantescamente, pero no. Aprendí que hay personas de las que no quieres saber nada, pero que sin embargo quieres, así es el poeta para mi, personaje de mis cuentos pero nunca más de mi vida. 

Paso de dar detalles, pues hay cosas que no deben permanecer escritas en los diarios, sino en la memoria.

Y que hermosos recuerdos...  


domingo, 26 de abril de 2015

PACH

Querido amigo, manché una página con mis lágrimas al tratar de distraerme, si, egoístamente quise distraerme de tu posible muerte.
Lo lamento, de verdad lo lamento, por no haber estado ahí para evitar que un idiota te pasara una llanta encima, por dejarte solo en esa jaula vacía y fría en el hospital, con esos "doctores" vacíos y fríos semejantes a sus instalaciones. Dicen que te pondrás bien, pero también dicen que puedes morir, no quiero que mueras, no de esa forma, deberías estar tranquilo e irte en medio de un perruno y apacible sueño, no con miedo, no con dolor, no solo...

Sé que tal vez me estoy adelantando a los acontecimientos, pero afrontémoslo, eres viejo, estás débil y el doctor dijo que lo que te pasó es grave, prefiero ser pesimista y llevarme una grata sorpresa a ser optimista y partirme el corazón al no recibir lo que esperaba.

Pach, las palabras no son suficientes, algunos piensan que exagero, no lo entienden, no pretendo que lo entiendan, me basta con que tú lo sepas, eres mi amigo, te quiero, no mereces que esto te pase, maldita sea, ¿qué clase de pecados puede tener un perro?, ¿el karma ataca también a los animales?, ¿o acaso es el karma quien se desquita conmigo cobrando tu vida?, si ese es el caso, el karma es una puta, o un hijo de puta, no sé si sea hombre o mujer o asexuado, el punto es que : !que se joda el karma! y su manera de hacer las cosas.

Eres un buen compañero, fuiste el primero en no juzgarme y alegrarte cada de regresaba a casa. Cuando no había nadie (la mayoría del tiempo) me acompañabas y comías conmigo, te quedabas echado a mi lado hasta tarde y no pedías nada más que un buen lugar dónde dormir y comida, no eras caprichoso, al menos no como la mayoría de humanos que conozco.

En el anterior párrafo empecé a hablar en pasado...






domingo 26 de Abril

En el jardín, tres metros bajo tierra, se haya tu cuerpo  en una caja repleta de cal, no hablaré a detalle sobre las circunstancias de tu muerte, prometí aceptar lo que sea que fuera a pasar y no pienso romper esa promesa.

Un final grotesco, un final agonizante, ¿ y qué?, no es más que materia, reencarnará en flores.

Yo te quiero más allá de eso, de la máscara, y por eso, de cierta "forma", aún sigues conmigo, acompañándome en la mesa, aunque ya no tenga que poner tu plato.




jueves, 19 de marzo de 2015

lo que vomitó el cielo

Estaba a punto de anochecer cuando todas las criaturas de Monte Perdido escucharon un rugido estruendoso, era  un relámpago.

El cielo, que yacía molesto por la llegada de la primavera dejó caer al lago lo que parecía ser una sombrilla, sauces llorones y liebres se asomaron para ver más de cerca. No contentos con eso, intentaron matar la curiosidad acercando el extraño objeto a la orilla, les temblaban las orejas y ni hablar de las hojas, pues dentro de la cosa que vomitó el cielo, entre alambres y tela negra, descubrieron a un rarísimo ser, nadie nunca había visto algo como eso, parecía una masa rosada que babeaba y se retorcía. 

Esa es la historia de como la niña perdida llegó a Monte Perdido, entre el día y la noche.
Justo después cayó otro relámpago.







foto:Brenda.Valencia.

El tiempo, al igual que el monte, en este lugar está perdido, aquí jamás se ha escuchado hablar de él. tampoco es algo que le interese a los habitantes de estas tierras, pero después de varios días empezaron a notar que la plasta había evolucionado, era más grande y se comportaba de manera rara, siempre llevaba en la mano aquel paraguas, no lo soltaba en ningún momento, nadie sabía por qué.








imagen: Oleg. Oprisco.

Por las noches se quedaba contemplando a las estrellas, ella añoraba convertirse en una algún día, pero al mirar su reflejo en el agua y compararlo con las luces de arriba se desanimó.
< ¿A dónde irán los sueños que no se cumplen? >, pensó, y comenzó a soñar.



imagen: Mariano. Piccinetti. 


Estaba a punto de amanecer en Monte perdido cuando un fuerte golpe en la cabeza despertó a la niña perdida, desubicada y dolorida trató de ver la forma del inoportuno objeto.




Era algo que nunca antes había visto, parecía  la pata trasera de alguien. < Seguro debe estar buscándola, la necesita para caminar >, se dijo, y se dispuso a encontrar a su dueño.

Le preguntó a zorros y árboles como podía volar y regresar el misterioso objeto a su lugar de origen, pero ninguno supo responderle, de pronto una brillante idea llegó a la mente de la niña, < Si le pregunto a un ave, estoy segura de que me enseñará a volar >.

Así, escaló hasta la cima del monte y le suplicó a uno de los pájaros que ahí se encontraba que le prestara sus alas para cumplir con su objetivo, conmovido por la valentía de la niña, el ave se arrancó las únicas dos alas que tenía y se las dio. "Pero tendrás que soltar el paraguas".


imagen: Tracy. Hetzel.

Esto asustó un poco a la niña perdida y tras pensarlo por un momento, lo dejó caer por el acantilado, < ya no tengo nada que me ate a la tierra >, extendió sus brazos tomando un ala en cada mano, amarró el objeto a su cuello y se elevó...








imagen: Rob. Gonsalves.


Esa es la historia de como la niña perdida se fue de Monte Perdido. Entre la noche y el día.

imagen:Darren. Pearson.




Nuca Jamás cayeron relámpagos.

¿FIN?
imagen: Steven. Daluz.




lunes, 9 de marzo de 2015

DECADENCIA

¿Quién soy yo?
Si realmente soy nadie.

Soy "algo" viviendo en un cuerpo que no es mío,
algo prestado que seguirá su curso y pronto estará podrido.

Y mientras, yo me protejo bajo esta coraza blanda,
el tiempo podrá cicatrizar heridas,
pero no hará que olvide lo mucho que duele una cortada.

Me miro al espejo.

¿Seré yo la proyección de la imagen?
me siento como cosa cuando se supone debería sentirme alguien.

Porque esa es la verdad... "debo",
más no sé si quiero.

Siento cómo me he caído al vacío
y al mismo tiempo voy cogiendo vuelo.



domingo, 27 de abril de 2014

"es tiempo de crecer"

"Que triste", pensó la niña perdida al caer de la segunda estrella a la derecha, la noche se estrellaba en sus costillas y el impacto de la caída hizo que se le saliera el corazón de el pecho, a gatas, con la esperanza casi rota y a punto de llorar, escuchó una voz a lo lejos que le decía: "es tiempo de crecer", ella no entendía, no sabía que pasaba, hace un momento estaba riendo y volando por encima de los barcos piratas y al otro ya se encontraba descendiendo y viendo a la luna desde otra perspectiva, solo una cosa era segura, si crecer dolía tanto, no podía ser nada bueno. 

Pasaron días, meses y años, pero ella seguía tumbada en el piso, sin ganas de seguir, sin ganas de mirar atrás, solo se quedaba inmóvil observando fijamente el suelo, hasta que la voz volvió a aparecer :"es tiempo de crecer", harta de todo, se levantó, estaba decidida a  descubrir de dónde provenían esas palabras, sus rodillas estaban negras y raspadas, sus manos rojas y mugrientas, su carita empapada de agua salada y su corazón... es verdad, su corazón ya no estaba ahí, en vez de eso solo tenía un hueco negro en el pecho que le dolía  cada vez que ella intentaba dar afecto, estaba rota, y tuvo que adaptarse.

Caminó miles y miles  de kilómetros cojeando, no tenía ningún lugar a dónde ir y empezaba a olvidar de dónde venía, se estaba volviendo loca. Por el camino se topó con una que otra persona, algunas caminaban a su lado, pero a la mañana siguiente desaparecían, otras solo tomaban un pedacito roto de ella y se marchaban sin siquiera decir adiós, pero a cambio le dejaban un pedacito de ellos para reponer el que se habían robado, parecía que no importaba que hiciera, si era amable, si era cariñosa (a pesar de que le dolía el pecho cada vez que lo intentaba), si tenía que esperar para que se ganaran su confianza y pudiera dar lo mejor de ella, todo era en vano, todos en algún momento terminarían marchándose, y al final era como haber vivido una mentira, por que no importa lo que pudo haber vivido con cada persona de el sendero, aprendió a decir adiós.


Pasaron más días, más meses y más años, con el paso del tiempo fue recolectando pequeñas piedritas que depositaba en su pecho para formar una muralla,y así, evitar que algo más saliera... o entrara. 
Entonces pasó, a lo lejos, se enamoró de una silueta, era un simple poeta sentado a la orilla del río, escribiendo, con la voz más dulce del mundo traspasó fácilmente la barrera que la niña perdida había creado, lo cuál fue muy irónico porque recientemente la había construido, ahí fue cuando aprendió que de nada servía poner obstáculos, las personas que de verdad te dejan marcado, las que estás destinado a conocer, entran sin ningún esfuerzo y sin ser conscientes de ello, de pronto, vio entre las costillas de aquel poeta una masa roja y palpitante, "¡mi corazón!", exclamó, pero el poeta se limitó a escribir e ignorarlo todo. Agotada, con más dolor que antes, la niña perdida volvió a caer, cerró sus ojos y no quiso volver a moverse "nunca jamás", el poeta se paró y la miró hacia abajo, entonces le dijo: ¿tu corazón?, por favor... es tiempo de crecer.


FIN

domingo, 6 de abril de 2014

El arte de decir adiós

El arte de decir adiós fue creado por los guerreros más valientes, cuyos corazones se fueron añejando como vino con el paso de los años.
Pues decirlo no es fácil, cumplirlo mucho menos.
Duele pronunciarlo, sienten, están vivos, pero la palabra es veneno.
Vivos; pero inertes. Cada vez sentían menos.

Carcomidos por la decidia, más muertos  que  ayer, pero menos que mañana, recuerdan que alguna vez amaron como locos sin condiciones, se despojaron de una parte de ellos y se la regalaron a su futuro peor enemigo.

Del amor al odio, y no existe el "viceversa".


Róbales un beso y de un beso te arrebatarán el alma, creando a más  como ellos, clones llenos de desdicha, saltando de pantano en pantano de la memoria de algún corazón roto;
se cuelan por la herida y se escapan, dejan las lágrimas de sus víctimas como rastro.

Fueron lastimados y ya no les importa lastimar.

El arte de decir adiós fue creado por los guerreros más débiles, tienen miedo de volver a amar.





sábado, 5 de abril de 2014

Tuve una pesadilla



De tras de la niebla...
unos ojos hasta el tope de miel me observaban.
El muro de mi corazón se quebró y me volví vulnerable,
sentí caerme en medio de toda esa oscuridad, 
y la silueta del poeta estaba congelada, neutra ante la situación. Solo me dijo: "descansemos" y desapareció, así de la nada, como el gato de Alicia, "te quiero",escuché levemente segundos después, y con mis rodillas raspadas y las mejillas encharcadas respondí ingenuamente con un: "yo también", y así, a causa de que mi órgano vital ya no tenía protección...
sentí el primer golpe.

Sola y herida, pero al menos alguien decía "quererme".